Adquiera juguetes que sean adecuados para la edad de desarrollo del niño, no necesariamente la edad cronológica indicada en la caja por los fabricantes.
Preste atención a los "peligros de asfixia" en las cajas, incluso después de los 3 años. Trate de comprar juguetes que sean de una sola pieza en lugar de muchas piezas pequeñas para evitar el riesgo de asfixia, ya que algunos niños con autismo presentan pica (consumo de sustancias no nutritivas).
Evite los objetos o juguetes que se puedan romper si se dejan caer. Esto es especialmente útil si el niño tiene berrinches con frecuencia.
A algunos niños con autismo les gusta desgarrar o romper papeles. Para poder usar libros con ellos, puede comprar libros con tapas de cartón rígido o libros de plástico.
Una cantidad excesiva de juguetes puede ser abrumadora para un niño con autismo. Para ellos es útil concentrarse en una cosa a la vez. Puede ser preferible comprar unos pocos juguetes grandes en lugar de muchos juguetes pequeños.
Como una alternativa a los juguetes, puede darle cosas como boletos o membresías de museos, zoológicos, fundaciones de vida silvestre, que son cosas en las que el niño puede tener un interés especial. Asegúrese de que el niño pueda disfrutar de la visita al lugar, y que no sienta que es algo demasiado estimulante.
No se desespere si los juguetes que eligió parecen no interesarle de inmediato al niño. Trate otra vez más adelante, o trate de ver por qué al niño no le gusta el juguete y analice si se puede adaptar. Por ejemplo, si al niño no le gusta el juguete porque es demasiado ruidoso, revise si se puede desactivar el sonido.
Trate de comprar juguetes, computadoras, juegos que sean multisensoriales, para alentar mejor el aprendizaje. Sin embargo, tenga cuidado de no buscar juguetes o juegos que sean demasiado difíciles o frustrantes.
Compre juguetes que estén relacionados con los gustos del niño (intereses especiales)
Los juguetes "convencionales" pueden ser provechosos, ya que son algo conocido para los otros niños y pueden facilitar la socialización.
Los "juguetes terapéuticos" especialmente diseñados pueden ser útiles, ya que se pueden enfocar en una habilidad específica.
Trate de equilibrar los juguetes instructivos/terapéuticos con los favoritos
No todos los niños tienen los mismos gustos, así que verifíquelo con el niño y la familia cuando no esté seguro
Los "gustos" comunes pueden incluir:
Objetos técnicos (calculadoras, reproductores de CD, video grabadoras y computadoras)
Juguetes que funcionan con sólo presionar un botón
Juguetes para el agua (los objetos simples como tazas y cucharas plásticas pueden ser divertidos para verter y mezclar)
Burbujas
Juguetes que promueven experiencias sensoriales, como la crema de afeitar y espuma que se pueden usar en el baño o el lavamanos
Linternas
Juguetes de causa y efecto, como una rampa con autos de juguete o canicas (si el niño no corre riesgos de asfixiarse con el juguete)
Las hamacas, globos para saltar, calesitas pueden ayudar a proporcionar un estímulo vestibular y ayudar al niño con sus destrezas motrices gruesas.
Juguetes visualmente estimulantes como los que tienen una pantalla o una luz
Juguetes con los que pueda jugar solo y que no requieran interacción social
Juguetes con vibración y masajeadores
Bloques Lego para niños más grandes y Duplo para niños más chicos (a muchos niños autistas les gusta construir y crear diferentes estructuras)
Un video o DVD de una película o programa de televisión que le guste
Ropa que le guste
Juguetes para montar o bicicletas (también se recomiendan las bicicletas de dos asientos). Las bicicletas pueden ayudar a aprender las reglas de la calle, así como también proporcionar el beneficio del ejercicio.
Las calesitas ("sit and spins") pueden ayudar a los niños con sus destrezas motrices gruesas y canalizar la actividad auto-estimulante de manera más funcional
Los rompecabezas ayudan con la compresión articular adicional juntando las piezas, y son de ayuda para el interés en el tacto.
Juegos de mesa y CD. Los juegos simples de mesa, como Candyland, pueden ayudar a promover la socialización.
Incluya juguetes táctiles como pelotas Koosh, juguetes elásticos y pelotas de gel. Si su hijo tiende a llevarse los objetos a la boca, no se recomiendan este tipo de juguetes.
Bloques musicales
Software de computadora como “Thinkin’ Things” de Edmark o “Living Books” de Broderbund
Videos o libros animados para cantar
Entre las cosas comunes que pueden no gustarle:
Algunos niños son muy sensibles a la textura de las prendas, y puede no gustarles que le regalen ropa
Algunos niños con autismo son hipersensibles a los sonidos, y pueden disgustarles los juguetes con ruidos inesperados o sonidos a determinadas frecuencias de sonido. Pueden ser más receptivos a la música clásica.
No compre juegos que requieran muchos jugadores, ya que las demandas sociales pueden ser demasiado elevadas. Busque juguetes con los que se pueda jugar cuando el niño quiera estar solo o con otras personas, permitiendo la integración social.
A principios de 2008, la Fondation Orange en Francia entró en contacto con una asociación de autismo "Autistes dans la cité" que solicitaba ayuda para la difusión de un cortometraje titulado "Mi hermanito de la Luna". Esta historia animada, llena de delicadeza, se incluyó en el blog de la Fondation provocando una verdadera avalancha de mensajes de personas sorprendidas por la calidad de la obra. Desde entonces, la Fondation ha recibido centenares de mensajes por parte de familiares de niños autistas o de personas que se han interesado en este tema. Gracias al éxito cosechado por este cortometraje, la Fundación Orange en España ha decidido contribuir a su difusión a través de su sitio web. Frédéric Philibert es el padre de un niño autista y por eso ha realizado este inolvidable dibujo animado de cinco minutos de duración que nos cuenta las impresiones de una niña sobre su hermanito autista. La niña intenta explicarnos con su lenguaje sencillo por qué su hermanito es diferente a los demás niños y nos comenta cómo lo vive. El cortometraje ganó el Gran Premio y el Premio del Público del Festival Handica-Apicil 2007.
Nadie puede explicarnos mejor este corto que su propio director, Frédéric Philibert:"Cuando nos enteramos de que nuestro hijo tenía un problema, un pediatra nos mandó a un centro especializado en psicología donde nos aconsejaron iniciar, como padres, un proceso de psicoanálisis. Pero no quedamos convencidos y empezamos a buscar otras soluciones como la atención hospitalaria y un programa adaptado en domicilio. Paralelamente, hemos decidido crear y realizar una película familiar que nos ha dado la posibilidad de contar nuestra historia y hablar del autismo de manera sencilla. Esta película se dirige a todos: familiares, profesionales, las personas que no conocen el autismo, los que se compadecen de nosotros y los que nos juzgan, y a las personas que pueden llegar a descubrir e interesarse por este trastorno.
Es su hermana mayor la que pone la voz en off en el corto. Como conoce muy bien a su hermanito, pudo, con sus propias palabras, conservar su espontaneidad y transmitir un mensaje claro, comprensible y poético. Las anécdotas están sacadas de su vida real, así como los momentos difíciles tanto para el niño como para nosotros.
Sin embargo, el humor siempre está presente, lo que facilita tener perspectiva. Queríamos mostrar gráficamente el aislamiento de nuestro hijo, que vive a nuestro lado, pero jamás verdaderamente con nosotros, como en una burbuja. Y a pesar de todo, no queríamos transmitir un mensaje que fuera triste, por ello nuestro hijo se sitúa en una burbuja de luz que puede ampliarse cuando su hermana consigue ponerse en contacto con él. No es un juicio o una toma de posición, sino que con la realización de este corto tratamos de comprender a este pequeño y de explicar su vida tan próxima de nosotros. Queríamos hacer un corto sensible y sincero sobre un hermano diferente y la relación que tiene con su hermana".